Si fuera fácil… pero no lo es, ni mucho menos

‘Si fuera fácil’. La última sesión antes de su desaparición definitiva de los cines alcoyanos. Otras dos personas conmigo en toda la sala. A las 20 horas -ventajas de tener tanto tiempo libre. 22 horas. Salgo hecho un lío. La película que protagoniza Paul Rudd, curiosamente el único actor que pese a salir en ‘Friends’ -el novio de Phoebe- sigue más o menos vivo, cinematográficamente hablando, puesto que las cada vez más esporádicas apariciones de Jennifer Aniston van de mal en peor, sin que llegue mi ansiada ‘Friends, la película’ - no me gustó, por cierto, que Rudd en una frase de este film se metiese con Ross-, y una desconocida para mi, Leslie Mann, pese a tener un amplio currículum a sus espaldas, es un moderno ‘pastelito’ en el que nada es ideal, nada es fácil, como la vida misma… excepto el final ‘made in Hollywood’. Así su título en español diría que está más acertado que el original USA ‘This is 40′, porque yo tengo 40 -la protagonista se comenta que nació el 5 de diciembre del 72, justo cuatro días antes que yo- y mi vida para nada es igual a estos cuarentones, aunque también reconozco que lo mío es una rareza.

El film de Judd Apatow, creador de ‘Virgen a los 40′ -este hombre tiene una fijación con esa edad- o ‘Lío embarazoso’, habla de la etapa media de la relación de pareja, en la que toda la pasión inicial ideal, ha desaparecido devorada por la rutina. Se fija justo en el instante en el que la relación se tambalea y, o se analiza bien los problemas y se solucionan, o acaba rompiéndose, algo que ahora, por lástima, está pasando cada vez más. Pero aquí viene lo mejor de todo y es que se trata de una película familiar a más no poder. Y es que tras un paseo por wikipedia, me entero que Leslie Mann y Judd Apatow, son pareja, y como era lógico pensar, la dos hijas de la Pete y Debbie, en el film, Iris y Maude Apatow, Charlotte y Sadie, son hijas reales de Judd y Leslie. Para colmo Paul Rudd ya hizo de esposo de Leslie en ‘Lío embarazoso’, siendo Leslie la hermana de la protagonista Katherine Heigl, por lo que este film una especie de ‘spin-off’. Vamos que todo queda en casa.

A la película no le falta esa atención tan habitual en las comedias norteamericanas modernas a lo escatológico y al mal gusto -también es curioso que el protagonista, aficionado a la bicicleta, lleve un malliot de Livestrong, la fundación creada por Lance Armstrong, el rey de los dopados- frente a algunos momentos divertidos, pero sobre todo reales. Entre los secundarios destacar a Jason Segel, Marshall de ‘Cómo conocí a vuestra madre’, John Lithgow y Albert Brooks para los extraños padres, y sobre todo la reaparición de una espléndida Megan Fox tras su maternidad. Se me olvidaba decir que lo que me convenció finalmente para ir a verla fue su leyenda en la carátula: “Una comedia para los que se niegan a crecer”. Hablaba de mi.

Añadir por último que después vi ‘La trama’ también en su última sesión. El film hace honor a su nombre, la trama de la película está bien contada, es interesante, aunque nada nueva, pero su desenlace te deja un poco helado. Mark Wahlberg, Catherine Zeta Jones y Russell Crowe, forman un triángulo de buenos actores que están algo desaprovechados por la propia trama, en la que un detective privado, antiguo policía -un clásico en el cine- se ve en la obligación de desenmascarar al poderoso alcalde de Nueva York que le había contratado, es decir que te quedas cómo si ya hubieses visto anteriormente todos esos detalles en mil películas anteriores.