Gracias a mi tocayo por haber evitado el enésimo Clásico

Pedía horas antes del sorteo de Champions que mi tocayo recién elegido, Francisco I, intercediese para que, por lo que más quisiese, no volviese a producirse un Clásico, cada vez más clásico por las veces que se enfrentan cada temporada, y Madrid y Barça no se volviesen a ver las caras. Por ello escribo estas líneas para agradecérselo de forma encarecida. Se da la curiosa circunstancia de que tras los emparejamientos, Juve-Bayern, Málaga-Borussia, Madrid-Galatasaray y Barça-PSG, todo hace indicar que las semifinales podrían disputarlas dos equipos españoles y dos alemanes. Pero si sigo fiel a mi pronóstico y los alemanes no se cruzan entre si, sigo apostando por Bayern y Borussia como finalistas invadiendo Wembley -como determinado personajillo con bigotito hubiese deseado- dejando a Madrid y Barça en la cuneta de nuevo en semifinales. Todo ello siempre que Pirlo-Buffon, Isco-Santa Cruz, Sneijder-Drogba o Ibra-Moura no lo impidan -se da la curiosa circunstancia que los laterales de los dos equipos que tratarán de plantar cara a los dos grandes del fútbol español, Altintop y Maxwell, vistieron las camisetas de los rivales a los que se van enfrentar con más pena que gloria y ahora están siendo importantes.

Reflexiones deportivas de madrugada II

En una de las primeras incorporaciones al blog, escribí que Ricky Rubio podía perfectamente no solo lograr un triple doble, sino un cuádruple doble. Tras conseguir el primero, de inmediato, medios con numerosas cabezas pensantes han empezado a apuntar esta posibilidad -un poco tarde, chicos. Tras lograr unos espléndidos 21 puntos, 13 rebotes y 12 asistencias con los Wolves, frente al equipo con mejor récord hasta ahora, San Antonio Spurs -incluida una bella jugada en la que se pasa dos veces el balón por detrás antes de anotar- ya se ha echado mano de la hemeroteca para ver que en toda la historia de la NBA solo cuatro jugadores han logrado previamente un cuádruple doble y de ellos solo uno ha sido jugador exterior, Alvin Robertson, que en 1986 logró 20 puntos, 10 rebotes, 11 asistencias y 10 robos. Los otros tres fueron pívots quienes completaron el cuádruple doble con tapones, Nate Thurmond que en 1975, hace casi 40 años, logró 22 puntos, 14 rebotes, 13 asistencias y 12 tapones, Hakeem ‘The Dream’ Olajuwon en el 1990 18 puntos, 16 rebotes, 10 asistencias y 11 tapones y en 1994, hace casi 20 años fue el último, a cargo de David Robinson con 34 puntos, 10 rebotes, 10 asistencias y 10 tapones. Muchos partidos de Ricky se ha quedado con seis balones robados. Si sigue esta mejoría seguro que pronto llega a lograrlo o que al menos los triples dobles pueden ser una constante.

Respecto al triunfo del Barça de anoche, solo comentar que de nuevo preferí no verlo, como ya había hecho con los dos derbis previos ante el Real Madrid. He de reconocer que no creía en este equipo -como decía Piqué en la previa de ser socio hubiese entregado mi carnet a otro- pues la autocomplacencia es el peor de los males de las grandes dinastías y las numerosas participacíones de los jugadores en actos publicitarios extradeportivos -lo del pie de oro de Messi de una joyería japonesa es alucinante, por mucho que una pequeña parte de lo recaudado fuera con fines benéficos. Pero no, este equipo volvió a demostrar que sigue sin querer dar su brazo a torcer y acompañará al Real Madrid y al Málaga en cuartos -tres de cuatro hemos metido en cuartos-, junto a otros dos alemanes -que también escribí eran mis favoritos para disputar la final, aunque al Bayern estuvo cerca el Arsenal de eliminarlo y tampoco lo pasó bien el Borusia hasta que sentenció en casa- ningún equipo inglés -la mejor liga a priori-, un francés, un turco y un italiano. Además de volver por sus fueros con su entrega y efectiva presión, también tuvieron su punto de suerte con el balón al palo de Niang justo antes del 2-0. Y es que muchas veces los grandes partidos se deciden por pequeños detalles -Messi envió aquel penalti al larguero ante el Chelsea la pasada campaña o Iniesta logró el famoso ‘iniestazo’ de Stamford Bridge. Como curiosidad final decir que llegué a casa y vi que el marcador era de 3-0 antes de entrar en el descuento. Volví a apagar la televisión y al poco escuché gritos de celebración de un gol. Hasta que no volví a encender el televisor no supe si eran gritos de los madridistas celebrando la eliminación o de los barcelonistas asegurando la continuidad. Un último deseo para el sorteo del viernes: no volver a vivir un Barça-Madrid por partida doble por el amor de Díos -que el papa argentino y tocayo mío interceda por ello. A lo sumo a un partido, en Wembley, aunque para mi los alemanes, si no se cruzan, los sigo viendo como favoritos.

¿Cómo pertenecer al club de fans de Mike D’Antoni?

¿Alguien sabe cómo puede uno inscribirse en el club de fans de Mike D’Antoni? eso sí ¡¡para torpedearlo desde dentro!! Y es que mi ojos se abren como platos pese a que ya está bien entrada la madrugada, al leer, con suma perplejidad, las últimas declaraciones del ilustre técnico de Los Ángeles Lakers. “Con él las opciones ofensivas que tenemos, crecen sin ninguna duda”, y más “sus ayudas son claves gracias a su papel de facilitador. Con él en pista conseguimos mejores tiros”, y aún más “su habilidad de crear juego es muy difícil de defender”. Ese ’él’ al que se refiere el señor D’Antoni es a nuestro Pau Gasol, el jugador con dos anillos en sus dedos, dos platas en su cuello y un mundial en sus…, al que se atrevió a sentar de inicio después de más de 600 partidos en la NBA y no sé muchos años sin que eso le sucediese, y con el que no contaba en los últimos cuartos, porque, según Mike, “su intención era ganar”. Vale que yo sea el máximo defensor mundial de Pau Gasol y por ello no sea la persona más objetiva en este tema -me parezco más bien a Belén Esteban con aquello de “yo por mi hija, mato!!”- pero lo de este hombre con el mayor de los Gasol es para analizar en un diván de psiquiatra, o mejor todavía, para arrancarle los pelos de su bigote de sheriff uno a uno. 

Le ponen en sus manos a cuatro fuerzas de la naturaleza baloncestísticas como Kobe, Dwight, Steve y Pau, algo vejetes unos, un poco tocados otros, es cierto, pero aún superclases y está mendigando el poder entrar como octavos del Oeste en play-offs, donde serán barridos, en el hipotético caso de conseguirlo, que no está nada claro, por San Antonio o por Oklahoma. Increíble. Por ’suerte’ la lesión de Pau le dejó sin coartada y ahora lo echa de menos. Para subirse por las paredes. Mike, te queremos… lejos del Staples Center.

PS: Los números de Ricky en los últimos partidos son espectaculares, 16 puntos, 11 rebotes, 8 asistencias… ¡y 6 robos!, rondando el cuadruple doble, como apunté, frente a los Warriors y 15 puntos y 14 asistencias, 10 en el último cuarto, ante los Portland de un emergente Claver. Ricky ha vuelto igual o mejor que cuando su rodilla se quebró.

Sí, que estaba cómodo Cristiano en el Camp Nou, sí

Si previamente al partido comentaba que el pronóstico era más que difícil, imposible, ni los madridistas más optimistas -parece un pareado- hubiesen apostado por este 1-3, que más bien ha sido un 0-3, pues el gol del honor de Jordi Alba llegaba casi en el descuento. También explicaba que Cristiano Ronaldo cada vez se encontraba más cómodo en el Camp Nou, pero es que esta vez estuvo como Pedro por su casa -y más teniendo en cuenta que el Pedro culé no apareció casi nada- con dos goles, a los que añadir, inversamente, el preocupante estado de ‘desaparecido en combate’ de su archirival Messi. No marcó, por lo que sigue a un gol de Di Stefano, y además ve como el ‘bicho’ se le acerca en los Clásicos. A ese ritmo igual le alcanza el próximo sábado.

Así las cosas, el adiós de Pep y el involuntario de Tito, al final han acabado haciendo mella a los blaugranas ante un rival, que harto del dominio en años anteriores de los ’culerdos’ -Roncero dixit- tiene muchísima más hambre de victoria. Así tras este partido todo parece indicar que el Barça acabará el año con la liga, si no se viene completamente abajo tras esta derrota, el Madrid de nuevo con la Copa del Rey -es curioso pero creo que le costaría más vencer en la final al Sevilla que al At. de Madrid, al que hace siglos que ni se despeina ante él- y la Champions para… un equipo alemán. Como los pronósticos son gratis, me mojo apostando por una final alemana, con la Merkel en el palco cayéndole la baba: Bayern de Munich-Borussia de Dortmund, eso si no se cruzan antes.

PS: Como podeis comprobar disimulo bastante bien mi orientación futbolística, pero aún así quiero dar una pequeña pista: durante el partido estuve en el gimnasio.

Un Clásico con pronóstico imposible

En los últimos años, los Clásicos o partidos del siglo se han reproducido casi como las cucarachas. Lo que eran dos o a lo sumo tres enfrentamientos al año entre los dos portaaviones del fútbol español, en estos tiempos de excesos a todos los niveles -que estamos pagando con sangre- los derbis en su máxima expresión se han multiplicado de forma exponencial. Cada dos o tres meses, incluso cada quince dias hay un Barça-Madrid o Madrid-Barça. Esta vez serán apenas cuatro los días de diferencia entre dos de esos choques, en el Camp Nou, primero, hoy. y el Bernabéu después, el sábado. Pero si algo diferencia el choque de esta tarde-noche de los demás es lo incierto del pronóstico. Lo imposible.

Cual película de Bayona, los críticos más expertos tratan de dar los condicionantes previos al choque pero pocos se atreven a dar favorito y mucho menos resultado. El Madrid ya ha superado hace tiempo el virus Camp Nou con el que fue atacado en los primeros y exitosos choques de la era Pep. Incluso diría que Cristiano se siente cada vez más cómodo en la casa culé. Al igual que Mou, experto en sacar partido de jugar con todo en contra. Además la defensa blaugrana está hecha un flan y hoy no ‘Pinta’ nada bien. Por contra en ataque apuestan todas sus cartas a un Messi, ‘flojo’ en Copa y Champions, pero que en liga lleva ya 38 goles en liga, los mismos que las cifras antaño incalcanzables de Hugo Sánchez y Zarra.

Aquí hago un aparte para comentar que el periòdico deportivo de referencia en España se empeña en quitarle uno que logró ante el Bilbao tras ser empujado el balón a última hora por Amorebieta. Es curioso como en la edición del domingo en la crónica citaba los 38 tantos que igualaban Hugo y Telmo y justo al lado ponía 37. Cuando batió el récord de Muller quitaron un gol dudoso al alemán para hacerlo coincidir con el resto de medios de comunicación mundiales y su computo general fue de 90 goles en 2012 y no 91. Con un par. 

En resumen todas las apuestas basadas en el acierto de Cristiano y Messi, diez tantos cada uno desde que se enfrentan y 17 del argentino en total igualado con Di Stefano… aunque curiosamente no marcaron en la ida. Lo dicho. Lo imposible.

PS: Lo de Tito no pinta bien. Ànims Tito!!